¿Alguna vez has deseado tener una segunda oportunidad para volver a conocer a alguien por primera vez?

‘¿Alguna vez has deseado tener una segunda oportunidad para volver a conocer a alguien por primera vez?’

Mi respuesta inmediata fue: ¡NO!

No tardé ni un segundo en responder, y no fue una respuesta impulsada por el ego. Para asegurarme de que mi respuesta era sincera, hice una pausa y miré hacia mi pasado.. una vez más, la respuesta fue un NO rotundo.

La única persona que me hizo dudar fue alguien relacionado con el grave accidente que provocó incontables cirugías, complicaciones interminables y muchas de las consecuencias con las que todavía vivo hoy. Si tuviera una segunda oportunidad, solo sería para salvarme a mí misma y mandarlo a la mierda.

¿Cómo puedo estar tan segura? Porque siempre doy el cien por cien de mí. Actúo desde el corazón y desde el amor. Lo hago por mí y para mí. Así que no tengo nada de lo que arrepentirme.

En cuanto a todos los demás..

¿He tenido malas experiencias? Claro que sí. Muchas. Muchísimas experiencias dolorosas y muchas personas con malas intenciones. Pero, una vez más.. no veo ninguna razón para tener una segunda oportunidad. Ni siquiera para salvarme saliendo corriendo en la dirección contraria.

Esas malas experiencias están ahí por una razón, y aprendo mis lecciones a través de ellas y de la propia vida.

Darle a alguien una segunda oportunidad no cambiaría eso.

Sí, quizá podría haber salido corriendo en dirección contraria en el mismo momento en que conocí a determinadas personas y haberme ahorrado toda la mierda, el daño y el veneno que trajeron a mi vida. Pero esa misma lección simplemente habría aparecido con otro rostro.. una y otra vez, hasta que finalmente la aprendiera.

Sí, quizá mi vida habría sido diferente. Quizá mejor. Quizá podría haber evitado el accidente de moto, incontables cirugías, un dolor interminable, ciertas personas.. la lista es larga. Quizá habría tenido esto o aquello.. pero hice todo desde el corazón y desde el amor. No se trata de las otras personas ni de las situaciones que viví.. se trata de mí. Así que.. ¡NO!

Sé que siempre di lo mejor de mí, así que, con la conciencia tranquila y paz en mi corazón, dejo el pasado atrás. Sin segundas oportunidades. Sin arrepentimientos.. no, no.

No digo esto a la ligera ni por arrogancia. Al entregarme por completo, siempre gano algo, incluso de las peores experiencias. Lo doy todo hasta el final.. voy con todo o nada. Incluso cuando las cosas no salen como esperaba.. ahí estoy hasta el final.

Nunca he tenido esa mentalidad.. ni esa manera de amar.. de calcular si algo va a salir bien o no, o cuánto de mí debería dar.

Primero, porque sigo a mi corazón. Segundo, porque nunca hago nada a medias. Y tercero.. ¿qué sentido tiene estar preguntándote constantemente si algo va a funcionar o no? Siempre esperamos que funcione, de lo contrario ni siquiera empezaríamos, ¿verdad? Que algo salga bien o no no depende del aire que respiras.. depende de ti y, si hablamos de una relación, también de la otra persona.

También sé que muchas personas viven desconectadas de sí mismas y atrapadas en ilusiones. Como consecuencia, cargan con muchos arrepentimientos. Por eso entiendo que su respuesta a esta pregunta sería un sí.

El arrepentimiento suele existir porque las personas permiten que el miedo les impida expresar lo que sienten, comunicarse o porque creen pensamientos como: ‘¿Y si no funciona?’

Y eso, cari.. solo te impide vivir de verdad. No permitas vivir con arrepentimientos. Sé consciente de las decisiones que tomas. ¿Desde dónde nacen tus decisiones? ¿Crees a tus miedos y los sigues?

Cuando conozco a alguien, lo conozco exactamente donde está, no donde yo quisiera que estuviera. No tengo expectativas. Si decido conocer mejor a alguien es porque realmente quiero hacerlo, porque me gusta quién es.. no porque espere obtener algo a cambio. No necesito a nadie. Simplemente dejo que las cosas fluyan de forma natural, sin forzarlas. Yo navego.

Voy con todo o nada. Prefiero arriesgarme e intentarlo antes que vivir arrepintiéndome de no haberlo intentado.

Y, por supuesto, me gusta toda la gente. A algunas personas me gusta verlas todos los días, y a otras me gusta pasar el resto de mi vida sin ellas. Eso es aceptación. Esas son las lecciones aprendidas. Estoy abierta a todo el mundo.. pero elijo qué y a quién permito entrar en mi vida.

Por eso no deseo tener una segunda oportunidad para volver a conocer a alguien por primera vez. Ja-más.

Lo único que deseo es conocer a nuevas personas por primera vez.

Este no es el único texto. Pero hoy puede ser suficiente.