Normaliza esto: ESTÁ BIEN NO SENTIRSE BIEN.

‘¿Alguna vez te ha pasado? ¿Que alguien te pregunta si estás bien y tú solo quieres girarte hacia esa persona y contárselo todo? Las palabras, los sentimientos, las verdades están en la punta de la lengua y lo único que quieres es sacarlo todo y decir que no, que no estás bien.. que lo único que necesitas es que alguien te abrace y te diga que, al final, todo estará bien.. Pero no lo haces. No dices nada de eso y, en lugar de hacerlo.. fuerzas una sonrisa, mientes y respondes que sí.’

Yo también tengo esos momentos.

No puedo insistir lo suficiente en lo importante que es expresar lo que sientes y rodearte de personas que realmente puedan ofrecerte apoyo emocional y cuidar de tu salud mental.

Por desgracia, todavía existe un enorme estigma alrededor de la salud mental y de pedir ayuda cuando la vida empieza a hacerse demasiado pesada.. cuando los problemas parecen no dejar de acumularse. Algo por lo que absolutamente todos pasamos de una manera u otra.

Esa es una de las muchas razones por las que la gente se guarda todo para sí. Otra es el miedo.. miedo a ser juzgado, incomprendido o rechazado.

Y parece que la sociedad espera que todo el mundo se muestre fuerte y feliz todo el tiempo. Tú también formas parte de esa sociedad.

Por supuesto, no deberías compartir tus problemas emocionales con cualquiera, porque abrirte con la persona equivocada a veces solo consigue que te sientas todavía peor. Incluso hay personas que pueden utilizar tu vulnerabilidad en tu contra. Ese es mi caso y una de las razones por las que no me abro fácilmente. Me han juzgado y me han malinterpretado tantas veces que terminé dejando de hacerlo, a pesar de seguir teniendo el deseo.. y la necesidad.. de hacerlo.

Soy plenamente consciente de ello. No me estoy mintiendo a mí misma. Sé lo importante que es no guardárselo todo dentro. Eso es precisamente lo que intento decirte constantemente. Además, soy una persona muy expresiva. Me gusta hablar de todo.. PERO SOLO CON PERSONAS QUE TENGAN LA CAPACIDAD DE ENTENDER Y DE ESCUCHAR.

Si ahora mismo no tienes a nadie con quien hablar, conviértete en tu mejor amigo. Habla contigo. Escúchate. Si sientes que necesitas ayuda profesional, pídela. O escribe. Pero no mientas. No finjas. No aparentes. Y no te guardes todo dentro.

VIVIMOS EN UN MUNDO DONDE LA FORMA HA PASADO A SER MÁS IMPORTANTE QUE LA ESENCIA. Muchas veces importa más cómo parecen las cosas por fuera que lo que realmente son por dentro.

Sin embargo, aunque formas parte de este mundo, no tienes por qué formar parte de ‘ese’ mundo. Haz que tus prioridades sean las cosas que realmente importan. Tu salud. El autocuidado. Las relaciones sanas. Los límites.

Vivimos en un mundo donde decir ‘Estoy bien’ se ha vuelto más importante que responder con sinceridad a la pregunta ‘¿Cómo estás?’.. incluso cuando te estás desmoronando por dentro. Nos enseñaron que hablar de cómo nos sentimos de verdad supone una carga para los demás. Que ser honestos es, de alguna manera, ‘descortés’. ¡RIDÍCULO! Entonces ¿para qué coño me haces una pregunta tan valiosa e importante?

Eso es lo que nos enseñaron.. a enterrarlo todo dentro de nosotros porque tenemos que ser ‘educados’ ante los ojos de los demás. ¡EH! ¡Los demás y sus opiniones SIEMPRE importan! Esa no es más que otra creencia obsoleta que necesitamos desaprender.

Desaprende lo que aprendiste.

Déjame decirte algo.. me cago en esa creencia y en esa falsa amabilidad disfrazada de educación. Así que, al parecer, tú eres ‘amable’ cuando me preguntas cómo estoy, pero yo soy de algún modo ‘descortés’ si te respondo con sinceridad y te digo que no estoy bien. Parece más importante aparentar ser una ‘buena persona’.. cuando, en realidad, lo único que has mostrado es formalidad y falsa amabilidad.

Así que no me preguntes cómo estoy si de verdad no quieres saberlo. Ahórrame las charlas triviales.

La cortesía muchas veces no es más que un guion social, no una verdad moral profunda. Cuando la gente te pregunta cómo estás, normalmente espera una conversación agradable que le haga sentirse cómoda.. no una respuesta sincera que pueda incomodarla.

Hay muchas enseñanzas que necesitamos cuestionar porque, sencillamente, no nos sirven. ‘No llores. Sé fuerte.’ ‘Sonríe y todo irá bien.’ ‘No cargues a los demás con tus problemas.’ ‘¿Qué va a pensar la gente si haces esto.. o aquello..?’

Todas esas frases tan comunes suelen esconder creencias dañinas. Solo generan más estrés e impiden que las personas reciban el apoyo que realmente necesitan.

Porque nos enseñaron que, si no estás bien mentalmente, serás rechazado. Que, si lloras, eres débil. Que, si admites que no estás bien, haces sentir incómodos a los demás. Que, si sufres un ataque de pánico, pensarán que estás loco..

Así que, si no cuestionas tus creencias.. seguirás viviendo de acuerdo con ellas, aunque sean poco saludables y no te aporten nada bueno.

Y, muy dentro de ti.. duele. Lo único que quieres es sacarlo fuera, pero, en lugar de hacerlo, eliges callar y gritar por dentro. Como la sociedad trata el dolor emocional como una debilidad, muchas veces decides esconder tu sufrimiento para evitar ser juzgado.

Con el tiempo, todo eso se acumula. Estrés. Dolor emocional. Sentimientos no procesados. Y, tarde o temprano, tu mente, tu cuerpo y tu salud acabarán sintiendo el peso de todo ello.

Cambia tus creencias. Cuida de ti. Cuida de tu salud mental. Que se jodan quienes, después de que les hayas abierto tu alma, te responden con frases formales y llenas de clichés. Su respuesta habla de sus limitaciones, no de tu valor. No.. no se trata de ti. Se trata de ellos. Tú estás bien.

Normaliza esto: ESTÁ BIEN NO SENTIRSE BIEN. Estás bien incluso cuando no te sientes bien.

Este no es el único texto. Pero hoy puede ser suficiente.